—Sofía— Antonella movía el cuerpo de Sofía intentando despertarla —Sofía despierta— volvió a hablarle la chica quien estaba sentada a la par de Sofía en la cama.
—Uhm— se quejó Sofía.
Cuando al fin abrió los ojos, vio a su amiga con el ceño fruncido y con esa mirada interrogativa que conocía muy bien. Sofía tenía su rostro empapado de sudor.
—¿Una pesadilla? — Preguntó Antonella, a lo que Sofía solo asintió. —¿La misma de siempre? —cuestionó preocupada porque según le había contado Sofía que ha