Mundo ficciónIniciar sesión—Necesito escucharlo —musita y esta vez su voz no esconde la urgencia que siente.
—No —gimo cuando sus labios se posan en mi pecho y muerde con voracidad por encima de la blusa.
—Deberías Anelys, no soy el presidente que todos creen, he hecho cosas que si te las contara, saldrías corriendo —sus de







