Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Me estás escuchando?
La voz atorada de Lenin me hace salir de mi ensimismamiento, salgo de mi ensueño y mis mejillas se encienden al darme cuenta que estaba fantaseando con un escenario demasiado pecaminoso.
—¿Qué? —trago saliva agarrando las esquinas del lavabo con fuerza.







