15 de marzo de 1741 (seis meses antes)
La voz de la supuesta bruja es gruesa y casi gutural. Catherine está anonadada y un poco aterrada. La mujer acaba de decir su nombre completo como si la conociera de toda la vida. No puede ser posible que sepa quién es solo con verla. Todavía no es tan famosa como le gustaría para que su simple presencia sea digna de reconocimiento.
—¿Cómo…?
—Yo sé muchas cosas, señorita Catherine —se anticipa a responder la vieja.
—Entonces ya sabe a qué he vuelto hasta a