18 de mayo de 1742
La capitana se queda un par de segundos en el agua antes de emerger. La criatura que acaba de matar se hunde en el abismo negro y profundo poco a poco. La visión es aterradora y al mismo tiempo sublime. Nunca en su vida volverá a ver un animal o monstruo similar. De pronto siente que algo tira de ella desde su cintura. La cuerda que se amarró en el cuerpo se tensiona y la jala con brusquedad hasta sacarla a la superficie.
Aspira una gran bocanada de aire cuando alcanza a resp