PUNTO DE VISTA DE ROBIN
Resoplé, derrumbándome en mi asiento y echando la cabeza hacia atrás, mirando el techo. Era demasiado pronto para volver al trabajo, Lana me había reprendido. Pero ningún lugar era seguro para mí, para mi corazón, para mis emociones, ninguno. ¡Cada rincón me lo recordaba a él! Mi baño, la cocina, mi cama… caramba, nuestro sofá. Toda la casa desprendía su olor, rebotaba en cada material de mi habitación, persiguiéndome. Le echaba de menos, intentaba que no se notara hacie