XXIV. Perdóname
De momento me había librado de que llegara a más, pero no siempre tendría una excusa que darle que lo hiciera retroceder. Desde que subimos a la habitación he estado encerrada en el baño, tardando lo más que pudiera en salir y darle cara. No quería compartir la cama con él ni sentirlo cerca de mí, ese lugar ya tenía dueño y de solo pensar en Will, el odio y el dolor se apoderaban de mí. ¿Por qué tuvo que arrebatármelo?
No era el momento de dejar salir mis emociones contenidas, por lo que despej