XLIII. Promesa
NIKLAS
Desde muy joven he servido a mi país. He protegido hombres, mujeres, niños, ancianos, toda clase de personas inocentes y vulnerables al mal, pero fallé a mis promesas y a mi propia misión de vida al no poder proteger a lo más preciado que tenía; a mi hermanita.
Freya era lo único que tenía en la vida junto a mi madre, pero simplemente la abandoné cuando ella más me necesitaba. Jamás podré perdonarme no haber estado ahí, al frente de ella como se lo prometí a mi padre, para ella cuando ne