XL. Revelaciones...
Esa noche dormí en calma, no sabía si por el cansancio mental y físico que tenía acumulado, porque era libre o por el medicamento que me suministraron, pero sentí que dormí como nunca. Hacía mucho no descansaba tan bien.
En cuanto desperté me pusieron nuevos líquidos y me trajeron un desayuno rico y nutritivo, e hice un gran esfuerzo para comer lo más que mi estomago lo permitiera. Después la psicóloga que mencionó el doctor me hizo la visita y volví a desahogar todo mi dolor con ella, contándo