Susan escuchó todo aquello en silencio, pero lo último hizo que su mente zumbara.
El rostro de Juliana apareció en su memoria. Después de todo, ella pertenecía a la poderosa familia O’Connor. Ella y Stefan parecían la pareja perfecta.
“Excelente. Es lo mejor para ellos… y también para mí”, pensó Susan.
Con las bebidas en las manos, regresó hacia su escritorio. Sin embargo, al girar en el pasillo, chocó con varias personas que caminaban en dirección contraria.
Stefan iba al frente, vestido con u