Lorenzo entrecerró los ojos, dándose cuenta de que el verdadero objetivo del oponente era Yelena. ¿Por qué la organización V quería matarla a toda costa? ¿Qué secretos inconfesables estarían ocultando?
—Lorenzo, ¿acaso te has quedado sordo? ¡Ve y trae de inmediato a Yelena!
Luis, al ver que Lorenzo no respondía, le gritó con gran impaciencia:
—¡Esto es una orden de la junta directiva! No olvides que la junta es la máxima autoridad en la empresa.
Adán añadió con rabia, rechinando los dientes:
—¡