Después de unos segundos de silencio al otro lado del teléfono, llegó la respuesta emocionada y nerviosa de Carlos:
—Señor Águila, usted... ¡finalmente ha regresado!
—Sí, ¡voy a hacerlo de inmediato!
Después de decir estas palabras, Lorenzo colgó el teléfono. En su interior, estalló una erupción volcánica de emociones, con los desgarradores gritos de Yelena por ser ultrajada resonando en sus oídos, ¡era insoportable!
¡Yelena se había disculpado con él! ¡No estaba involucrada con Juan! ¡Todas las