Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Rous llegó a la habitación Antonia estaba hecha un mar de nervios y vio que ella llevaba las mejillas enrojecidas.
—¿La descubrieron?
—No conseguí el celular de Vera, pero conseguí el de Jeremith.
—¡¿Qué!?
—Nadie sospechará. Pero me encontró en su habitación y creyó que yo iba en son de reconciliarme con él.
—¿Y la descubri&oa







