Mariana estaba aterrorizada. ¿Qué le haría Nicolás, que amaba tanto a Diana, ahora que lo sabía todo? No se atrevía ni a imaginarlo.
Entonces se le ocurrió la única manera de protegerse. Desesperada preparó su equipo de transmisión en vivo, retocó su maquillaje y cambió su ropa para parecer lo más vulnerable posible.
Con todo listo, comenzó la transmisión, dejando caer lágrimas silenciosas, la imagen de la aflicción en ese momento:
—Familia... me han lastimado...
—Mi novio... tiene otra novia y