—¿Saben... saben dónde fue Diana? ¿A qué hora salió? —preguntó Nicolás, lamiéndose los labios resecos, su voz ronca por la angustia.
Los sirvientes negaron todo: —Señor, la señora salió temprano con una maleta. No sabemos más.
"¿Salió? ¿Pero adónde podría haber ido?"
Su mente se quedaba por completo en blanco incapaz de imaginar dónde podría estar. Sus padres ya tenían sus propias familias, era imposible que hubiera acudido a ellos.
Solo le quedaba la esperanza de sus amigas. Comenzó una serie i