Sentí un fuerte dolor de cabeza y la boca seca, me moví de mi lugar y sentí algo en mi mano, creo que son cables.
–¡Maggie! –escuché una voz conocida.
–Agua –murmuré.
Al abrir los ojos me di cuenta que es Dewey quien está en la habitación de un hospital, él me alcanzó un vaso de agua, me lo tomé todo.
–¿Cómo te sientes? –preguntó.
–¿Qué pasó?
–Te desmayaste, cuando venía entrando al hospital para verte, te revisaron y te dieron está habitación, pero te dieron unos medicamentos y llevas vari