Al bajar del avión, Dewey nos estaba esperando, Johan corrió hacía él gritando su nombre.
–Bienvenidos –saludó a ambos.
–Hola Dewey, ¿y Madeleine?
–Madeleine tuvo que ir a un ensayo, estará en casa cuando lleguemos –mencionó –. Quise venir a encontrarlos.
–Gracias Dewey.
Se llevó a Johan al auto e indicó donde podían dejar nuestras maletas mientras me despedía de Aleks. Él debía ir a su departamento y a su empresa como yo tenía que ocuparme de mi empresa, mencionó que me llamaría por la noc