Mundo ficciónIniciar sesiónRobert aún estaba en la entrada de la mansión conversando con su madre cuando le avisan que acababan de llegar Néstor Montenegro con su hija, María le dio un beso en la mejilla a su hijo, tomó a Mariana de la mano y la llevó al establo, no quería exponer a la niña y sentía que los Montenegro venían con malas intenciones para su hijo, sintiéndose







