LA REINA DEL MAFIOSO. Extra: Visitas nocturnas.
Un grito. Un disparo. Una quemadura y sus ojos buscando la forma de mantener su imagen hasta que se cerraron.
El centelleo sumado al trueno que resonó por el cielo la pudo haber despertado, pero no sucedió. Estaba bañada en sudor, moviéndose en la cama, mientras su mano se sostuvo de lo único que encontró. Las sábanas bajo su cuerpo.
__ ¡Keyla! - gritó rasgando sus cuerdas vocales al abrir los ojos y su cuerpo impulsandose hacia adelante de forma abrupta y con la violencia suficiente para manda