LA REINA DEL MAFIOSO. Extra: Un regalo llamado Mateo.
Keyla no podía siquiera hablar para nada más que no fuera el tener calmado a su hija, ya que para él, como lo eran para ella, eran desconocidos.
Pero aun con todo lo que tenerlos de frente con armas y sangre en sus manos, tenía la seguridad de que no podían dañarlos.
Confiaba en eso y Joseph respaldó esa idea al ayudarla a cargar la maleta de ambos con una mano, mientras el niño cudiaba de sus acuarelas y el lienzo sin terminar que les había mostrado, mientras el niño mantuvo la calma, viendo