Valentín se volvió para volver a ser una persona normal, pero de repente vio, de reojo, que la figura pequeña parada bajo la lluvia se desplomaba de repente, cayendo hacia el suelo.
Valentín no sabía qué pasaba, pero sus pasos, que ya habían cambiado de dirección, se volvieron bruscamente hacia atrás. Sus piernas reaccionaron más rápido que su cerebro, y corrió hacia adelante a grandes zancadas, agarrando a Camila, que estaba a punto de caer al suelo.
Camila tenía los ojos rojos y bien abiertos,