Después de colgar el teléfono, Aurora se volvió hacia Camila a su lado.
—Como deseabas, el bolso privado se ha gastado por completo.
—¡Oh...! ¿Por qué me culpas a mí? ¡Cielos, incluso si eres la jefa, no deberías ser tan injusta!—respondió Camila con un gesto dramático.
Para Aurora, el incidente del bolso robado era solo un pequeño contratiempo, incluso lo tomó como una forma de evitar males mayores. Sin embargo, no sabía que lo que parecía un accidente tenía demasiadas coincidencias y eventos