Mi madre y yo nos miramos con atención, como si el tiempo no pasará para ninguna de las dos. Su rostro de deformo a uno de espanto al escucharme pronuncia unos nombres que notoriamente le perturbaban. De golpe me arrebato la foto de las manos, sus manos temblaban mientras su mirada se clavaba en la de ellos posando para la cámara. Yo respiraba profundo intentando disimular mi nerviosismo pues después de todo jamas me había enfrentado a ella de esa manera, trataba de mantener una apariencia segu