—Oh por Dios, es el Americano sexy —dijo una chica, de casi metro y medio de estatura, con un bonito cuerpo delgado y bien formado, haciendo perfecto juego con unos grandes ojos oscuros como su cabello que contrastaban con su morena piel. cuando llegamos hacia unas puertas enormes de color azul
—Hola bonita —dijo Val saludándola con un beso en la mejilla
— Ay no, pero si también trajo al misterioso, es mi día de suerte —dijo la mujer animada saludando también a Jeremy
—Ya ves, una vacacione