Para cuándo regresamos a la habitación ya era de noche, estaba muy cansada tanto en cuerpo como en mente. En cuánto mire la cama me dirigí hacia ella dejando caer mi cuerpo entre las sabanas, Val entro detrás mio diriginedose hacia la pequeña nevera que teníamos, tomó una botella de agua y se acerco a la cama mientras bebida me la extendió pero me negué
—¿Estas cansada? —preguntó dando otro trago. Yo me limite a mirarlo, aún me sentía apenada por el malentendido y la verdad se me estaba compl