Sali del consultorio poseída totalmente por la vergüenza y la humillación debida a esa bochornosa situación de la que acababa de ser víctima, estaba segura que todo este momentono tan asfixiante no podría olvidarlo nunca. Tanto teatro y pantomima para saber si podía causarle algún tipo de problema. Sujete aquellas hojas con fuerza, segura de que mi uñas las destruirán en cualquier momento. Me maldije internamente hasta que los insultos conocidos se terminaron. Val resulto ser todo lo contrario