Mundo ficciónIniciar sesiónEl abogado Garrido presionó la tecla con un gesto teatral, esperando que el documento incriminatorio de Elena apareciera en las pantallas gigantes de la sala. Marcos se recostó en la silla del estrado, cruzando las piernas con la suficiencia de quien ya se siente ganador.
Sin embargo, en lugar de la carta de confesión, la pantalla pa







