POV de Genie
Corrimos.
No como antes, no con la adrenalina de una huida calculada. Esta vez era puro instinto. Mi mano apretada en la suya, los pulmones ardiendo, los pies golpeando el suelo irregular del bosque que rodeaba la casa segura. Detrás de nosotros, el eco de los disparos se había convertido en un silencio peor: el silencio de los que quedaron vivos.
Sylvan no hablaba. Solo corría, tirando de mí cuando mis piernas flaqueaban, girando entre los árboles como si conociera cada raíz, cada