Volver a escuchar su voz se sintió de una forma bastante irreal. Para Cassandra, el impacto de esa sola palabra pronunciada por él al descolgar el teléfono fue demasiado potente, como si un rayo la hubiera partido por la mitad. De un segundo a otro, se vio obligada a lidiar con una cantidad abrumadora de emociones que se desplazaban a través de todos sus nervios, quemándola por dentro y convirtiéndola en un manojo de temblores. Siendo completamente sincera consigo misma, no sabía cómo manejar a