¡Clyde!
Violet se quedó paralizada.
Su peor miedo se había hecho realidad.
Clyde estaba allí.
No.
Se estaba imaginando su voz… ¿verdad?
¿A quién intentaba engañar?
Incluso sus pasos eran claros mientras se acercaba por detrás.
Violet temía darse la vuelta.
Temía enfrentarse a ese hombre.
—¡Yay! ¡Papi llegó!
Pero Mimi saltó de sus brazos y corrió hacia él, alzando los brazos.
Clyde la levantó en brazos, sin apartar la mirada de Violet.
Su mirada afilada la atravesó, tensando cada uno de sus nervios.
Esa expresión en sus ojos…
A Violet no le gustó.
Solo le provocó más miedo.
No sabía qué estaba pasando.
No le gustaba lo que estaba a punto de suceder.
—Clyde Crawford, no sabía que seguías por aquí. Mimi me contó todo. Así que estabas ocupado salvándola —Asher le dio una palmada amistosa en el hombro.
Se relajó, y su rostro antes serio mostró una sonrisa despreocupada—. Déjame agradecerte otra vez…
—Es mi responsabilidad —respondió Clyde con frialdad.
—Papi tiene razón, tío Ash —Mimi asin