¡Clyde!
Violet se quedó paralizada.
Su peor miedo se había hecho realidad.
Clyde estaba allí.
No.
Se estaba imaginando su voz… ¿verdad?
¿A quién intentaba engañar?
Incluso sus pasos eran claros mientras se acercaba por detrás.
Violet temía darse la vuelta.
Temía enfrentarse a ese hombre.
—¡Yay! ¡Papi llegó!
Pero Mimi saltó de sus brazos y corrió hacia él, alzando los brazos.
Clyde la levantó en brazos, sin apartar la mirada de Violet.
Su mirada afilada la atravesó, tensando cada uno de sus nerv