Sebastián se puso muy mal cuando esos chicos habían molestado a Loana.
El licenciado, no quiso pensar que su reacción no fue solo por cuidar a una alumna suya, sino porque estaba muriendo de celos, pensando que ella podría sucumbir ante el carisma o la seducción de algún muchacho, de esos que parecían molestarla o de cualquier otro.
Tampoco quería reconocer que durante ese día, no la pudo sacar de su mente, su aliento, su piel y su cuerpo parecían haberse adueñado de sus sentidos.
Charly sentía