Susan fue escoltada a la habitación de Elizabeth, Susan corrió a abrazar a su amada Elizabeth. Ambas llorando por volver a verse y de alegría que estaban bien y nadie les había hecho daño.
-Nana, pensé que te habían dañado.
-No hija estoy bien, gracias por preocuparte. ¿Y tú? ¿Estás bien? ¿Qué pasa porque estamos aquí?
Elizabeth no paraba de llorar de emoción y tristeza porque sentía culpa, por ella estaba Susan en esta situación.
-Susan prometo explicarte a detalle pero quiero que sepas de Jua