Elizabeth esperó afuera un par de minutos, las lágrimas que estaba conteniendo salieron sin parar; corrió hasta la cocina y dejó la bandeja de comida ahí, mientras sollozaba, tomó la prueba de embarazo y la apuñó a su pecho.
Cayó de rodillas llorando sin darse cuenta que Dorita estaba casi frente a ella observando que tomó una prueba de embarazo. Se acercó rápidamente a ella: - Sra. ¿Está bien? - mientras le ayudaba a levantarse.
Elizabeth sin responder caminó rápido a su habitación, al cerrar