Al terminar la cena, Elizabeth se levantó del comedor y siguió a Susan quien unos minutos antes se levantó y se dirigía a su habitación, cuando iba a cerrar la puerta vio a Elizabeth que la seguía y esta última, entró sin esperar una respuesta.
- Mañana por la tarde nos vamos a Francia a solventar unos inconvenientes de la droguería de Juan Pablo. Me gustaría que fueras con nosotros.
- Mi niña tú sabes que te acompañaría hasta el fin del mundo, pero ¿no crees que me estoy imponiendo mucho en tu