- ¡Qué bueno que viniste rápido Catalina, necesitamos hablar urgente! –Hablo María mientras abría la puerta para que su amiga entrase a su casa.
- No te preocupes, para eso están las amigas, ahora dime ¿Cómo está tu esposo y tu hija?
- Daniel ya está mejor, aunque le dije que se quedara, no me hizo caso y hoy otra vez salió muy temprano a buscar trabajo, y sobre Alicia, es por lo que te llame, necesito que me ayudes con un consejo sobre lo que hacer con ella. –María agarro dos tazas de café y l