A la mañana siguiente, una hermosa mujer se retorcía en los poderosos brazos de un atractivo hombre tatuado, para poder levantarse al baño, cuándo por fin lo logró sintió que todo el cuerpo le dolía cómo si un coche la hubiera atropellado,
Caminó con dificultad al cuarto de baño haciendo pipí y después ella tomó una ducha caliente para relajar los adoloridos musculos en su cuerpo mientras pensaba, ¡por dios! ¡este hombre casi me mata!
Cerró la ducha para comenzar a secar su cuerpo con una toalla