Marcus por fin lo comprendió, no es qué él no fuera lo suficientemente bueno en todos los aspectos para Violet, lo qué sucedió es que ellos eran almas destinadas, su amor era una de esos pocos que se veían de vez en vez, solamente esperaba que su amor con Valentina para siempre, además qué la amenaza que lanzó sutilmente el mafioso de matar a quién se atreviera a querer arrebatarle a Violet, ya estaba enviada! Marcus no era nada tonto, el noto de inmediato el interés de los asiático