El destino y la muerte me pertenecen, por esa razón lo último que verán quienes me enterraron en esta oscuridad es como disfruto oyéndoles suplicar por piedad.
Lionetta
Morterone es un pueblo rodeado de montañas, la vista tan verde y el aire tan puro ayudan a mi mente a despejar los pensamientos, sin embargo, la tortuosa carretera me genera dolor de espalda. Mi salida de Palermo fue lo más silenciosa posible, ni siquiera Carlos o Leandro saben que he venido hasta este lugar.
Aunque dejé un cami