Llegó el día, ese día que algunos esperaron con ansias, así como otros le temían; ah tempranas horas de la mañana los cadetes estaban listos, sus equipos, armas y municiones estaban listos. Solo faltaba la orden de salida, orden que algunos no querían escuchar.
— Tsssss, Keyshi -le dice Janez.
— ¿Qué? -respondió Keyshi.
— Te apuesto a que sobrevivo más que tú.
Keyshi solo se ríe.
— ¿Y eso por qué Janez? ¿Le contarás chistes a los la mutanimales?
— Podría ser -alega Janez pensativo- que se