55. Una revelación...
Capítulo 55. Una revelación que nadie esperaba.
Se levantó despacio, se cubrió con la bata y bajó a la cocina.
El silencio era abrumador.
Los sirvientes aún no habían aparecido por allí, y la mansión parecía contener la respiración.
Puso a hervir agua para el té, pero el sonido del timbre la hizo sobresaltarse.
-- ¿Quién será a esta hora? – susurró.
Abrió la puerta con cautela.
Del otro lado estaba Paolo, el asistente de Ferrini.
El hombre inclinó la cabeza con cortesía.
-- Disculpe la hora, se