—¡No, no, nada de eso! —negué rápidamente y seguí caminando, aunque no pude evitar mirar a Lucas varias veces.
Rogaba que no hubiera sido Leonardo quien conducía el Bentley esa noche.
Pero mis plegarias fueron en vano.
Lucas, notando mi extraña expresión y dudas, preguntó tras una pausa: —¿Has visto a Leonardo últimamente?
Con esa pregunta lo entendí todo.
Ah... solo quería desaparecer y no volver jamás.
—Este... ¿Leonardo te ha comentado algo? —después de mi confusión inicial, decidí ir al gran