El padre de Antonio, Ricardo, estaba bajando de un Mercedes negro cuando nos encontramos de frente.
—¿María? —al verme, Ricardo mostró sorpresa y añadió— Así que viniste a ver a Antonio al hospital.
Me sorprendí también, ¿Antonio estaba en este hospital? ¿No solía atenderse en costosas clínicas privadas? ¿Qué hacía en un hospital público?
—Hola Ricardo, vine acompañando a un colega, no sabía que Antonio estaba internado aquí —saludé cortésmente, siendo sincera para evitar cualquier malentendido