Mundo ficciónIniciar sesiónLeticia se dio cuenta de que Santiago no estaba mirando el teléfono.
La estaba mirando a ella.
Más concretamente, estaba mirando la mancha de humedad que se extendía por la parte delantera de su camisón.
Frunció ligeramente el ceño y bajó la vista.
Las puntas de su cabello mojado habían empapado la fina tela, dejando entrever vagamente la piel clara que había debajo.
Lo comprendió al insta







