Mundo ficciónIniciar sesiónMedia hora después, el teléfono de Santiago volvió a sonar.
Esta vez era su abuelo.
—¡Mi querido nieto! Entonces, ¿conociste a la chica? Bueno, ¿qué tal? Es hermosa, ¿verdad? Hace una pareja perfecta contigo, ¿no crees? Ya te dije que mi ojo para encontrar talento no tiene comparación…
—Ya hay alguien que me gusta —lo interrumpió Santiago con total calma.
Al otro la







