Mundo ficciónIniciar sesiónLeticia giró bruscamente hacia Santiago.
—¿Quién fue?
La expresión de Santiago se ensombreció al instante y su voz se volvió helada.
—Su madre.
Leticia se quedó inmóvil.
—¿Su… madre?
La incredulidad llenó sus ojos.
¿Una madre había envenenado a su propio hijo?
—¿Cómo pudo hacer algo así? —pre







