Capítulo veintiséis.
Grace podía sentir los suaves labios de Jhonathan rozar los suyos con mucha suavidad, provocando sensaciones que nunca había llegado a sentir cuando Alonso la besaba.
—Espera.— Ella se separó y retrocedió dos pasos, —¿Por qué me estás besando? Yo creo que esto que estamos haciendo no está nada bien.
—Nos estamos besando porque nuestro corazón quiere que así sea.— Contestó él con tranquilidad, regalandole una pequeña sonrisa.
—¿Sabes creo que no es momento de que nos estemos dando besos? Además