Cap. 69: Reconocimiento
Al avanzar por los blancos y fríos pasillos de la morgue, Elizabeth no puede evitar que un escalofrío le recorra la espalda, como si el aire que se respirase en ese lugar oliese a muerte. Un recordatorio de a dónde va a parar todo el mundo, de lo frágil que es la vida del hombre, un simple respiro que en el momento menos esperado se pierde.
—¿Señora Fernández? Soy el Detective Avilés, hablamos por teléfono —la recibe un hombre alto de cabello negro, de aspecto cansado, como si el trabajo lo est