La mañana llega y yo seco mis mejillas. Realmente no había dormido siquiera un poco en toda la noche, dejando en claro que la tristeza no estaba relacionada con la casa y los recuerdos que en ella tenía, si no, la ausencia de mi hermana y mi madre.
Después de quedar completamente sola en una habitación tan grande, las dudas comenzaron a surgir y yo quise hablar con alguien sobre esto, pero, mis mejores amigas y confidentes eran mi madre y mi hermana.
Por lo que, ahora estaba completamente sola,