El anillo que ahora está en mi dedo, brilla con una intensidad que calienta mi corazón. Sabía perfectamente que mi boda no era por amor y que ha sido tan apresurada que como decía mi madre: de una decisión apresurada, solo quedaran malas experiencias y cansancio.
Ese era un riesgo que tenía una probabilidad grande de experimentar, pero, ahora no quería pensar demasiado en los resultados futuros, si no, en que he avanzado mucho al estar sobre las piernas de mi ahora esposo, que espera que le co