— Tengo a la mejor enfermera del mundo — Reí ante eso.
Enzo no cambia ni estando herido.
Lo amo
— Tranquilo tienes que comer bien, abre la boca — Le pedí para darle cómodamente la comida
— Mi pequeña Sarah con tus cuidado sin duda me recuperaré muy pronto, me siento muy afortunado — Me dijo sonriendo
— Aun estas débil, tienes que reposar, sentí que moría al saber que estabas gravemente herido — Le dije con sinceridad
— Soy un hombre fuerte, no me iba a dejar vencer, ahora el infeliz de Matte